Embarcándome en el bilingüismo

 

4. LLEGADA A PUERTO SUECO

Suecia ha sido otro de los regalos que he recibido a lo largo de mi viaje por el bilingüismo. Esta oferta llegó, una vez más, por parte de la Oficina Internacional del CES Don Bosco, que ha sido un gran faro alumbrando mis aventuras. La propuesta, cuando sólo era una simple hoja de papel, ya era suficientemente atractiva. El programa denominado Erasmus Intensive Program de la Unión Europea iba a contar este pasado año 2014 con la colaboración del CES Don Bosco como la universidad que representaría a España junto a los otros seis países participantes. El título del encuentro era Social relations in schools y tuvo lugar en Kalmar (Suecia) entre el 9 y el 19 de junio de 2014.

El CES Don Bosco lanzó la propuesta de participación a los alumnos de cuarto curso de Educación Primaria y Educación Infantil en la modalidad bilingüe sobre finales del mes de octubre de 2013. Nuestro trabajo iba a consistir en llevar a cabo una investigación sobre cómo se estaba desarrollando el bilingüismo en la Comunidad de Madrid y en qué medida afectaba a los alumnos en situación de desventaja social. Después del proceso de selección, formamos un grupo de trabajo compuesto por ocho alumnos, entre los que estábamos seis alumnos del grado de Educación Primaria y dos alumnos del grado de Educación Infantil. Nuestro trabajo comenzó en el mes de noviembre y tuvo diferentes fases que se fueron llevando a cabo a lo largo del curso hasta concluir con la presentación del proyecto en Kalmar.

Después de la lectura de diversos artículos relacionados con la materia que nos ocupaba, diseñamos una entrevista centrada en tres aspectos: el contexto escolar, el desarrollo cognitivo de los alumnos y el contexto social de los centros. La muestra seleccionada fueron los 26 primeros centros públicos que empezaron con el bilingüismo en la comunidad de Madrid en el curso 2004-2005, de los cuales sólo respondieron once a nuestra solicitud de participación. La entrevista se realizó a los coordinadores de bilingüismo de cada centro y, en algunos casos, también el director u otro profesor del programa bilingüe estuvo presente. una vez finalizadas las entrevistas, en función de las respuestas obtenidas, establecimos unas categorías de análisis para organizar los resultados. después de este trabajo, redactamos una serie de conclusiones organizadas en tres ámbitos diferentes: el contexto social, la cultura y el contexto educativo.

En relación con el contexto social, pudimos constatar que las familias son las principales interesadas en que sus hijos participen en un programa bilingüe y eso les lleva a ejercer cierta presión sobre ellos; junto con la evaluación externa, que pretende establecer un marco de referencia que bloquea y limita la acción docente en los centros, así como la visión de los padres porque sus hijos obtengan un título. Además, el nivel socioeconómico de los padres también permite que puedan acceder a clases extraescolares o particulares fuera del horario escolar que refuercen sus conocimientos del idioma; mientras que su nivel cultural hace que la ayuda o refuerzo que prestan en casa a sus hijos se vea muy limitado y recurran a la traducción de contenidos. Por otro lado, en el ámbito cultural, todos los entrevistados estaban de acuerdo con que el programa bilingüe contribuye a la expansión de una cultura del bilingüismo que sale de las aulas y encuentra una aplicación real. Así, la influencia de países como Finlandia empieza a tener reflejo en nuestro país. Y, por último, las conclusiones que hacían referencia al contexto educativo se centraban en las dificultades metodológicas. Todos los centros afirmaron la existencia de una pérdida de contenidos y un perjuicio de la lengua materna, aunque se mostraron favorables a la opinión de que el bilingüismo contribuye al desarrollo cognitivo de los alumnos. Sin embargo, como denominador común, late la idea de una falta de recursos humanos que puedan cubrir todas las necesidades reales de los centros.

Derivado de todas las conclusiones anteriormente expuestas, quisimos resaltar los siguientes puntos, fruto de nuestra investigación:

  1. Existe un contraste entre lo natural que resulta para los alumnos estudiar asignaturas en inglés en un contexto educativo y lo artificial que resulta usar o necesitar ese idioma fuera del colegio.
  2. existe también una falta de adaptación del sistema al bilingüismo. Es decir, hemos tenido más prisa por poner el título de bilingüe a nuestros centros que en preparar a nuestro profesorado para dotarlo de las competencias necesarias para desenvolverse en el programa bilingüe.
  3. Por otro lado, el bilingüismo supone un incremento de la motivación en los alumnos y está íntimamente ligado a la excelencia.
  4. el bilingüismo favorece el desarrollo de nuevas habilidades y competencias entre los alumnos, además de trabajar con nuevas metodologías y estrategias de comunicación.

Para todos los que formamos el equipo de investigación fue una experiencia muy enriquecedora por el hecho de poder analizar y estudiar una realidad que para nosotros es tan cercana y a la que tenemos que enfrentarnos ahora a nivel profesional.

Y una vez terminado el trabajo teórico, y redactadas las conclusiones, hicimos las maletas y nos pusimos rumbo a Kalmar. Las dos semanas que duró el programa fueron un remolino de sensaciones, críticas y aprendizajes. cada día era responsabilidad de uno de los países participantes y, a su vez, cada día estaba dividido entre una ponencia del profesor y un taller llevado a cabo por los estudiantes. Nosotros presentamos en cuarto lugar, después de dinamarca, Grecia y Holanda; y antes de Austria, Suecia y Francia. Tuvimos el suficiente margen como para tener muy claro lo que no queríamos hacer y ultimar detalles de lo que queríamos que nuestra audiencia recogiese de nuestro trabajo. Y, desde una perspectiva subjetiva pero apoyada en datos objetivos, considero que nuestra exposición fue un éxito que todos disfrutamos mucho. ofrecimos un contenido muy diferente al que ofrecieron los demás países y lo hicimos con la seguridad de saber muy bien lo que estábamos compartiendo puesto que era nuestra investigación y nuestra realidad.

El bilingüismo fue el centro de nuestro trabajo allí, pero también de nuestra experiencia en general. Sin nuestra formación y sin nuestros conocimiento del inglés no habríamos sido capaces de exponer, valorar el trabajo de nuestros compañeros y relacionarnos con tanta gente como lo hicimos, mezclando culturas, idiomas y experiencias.