Embarcándome en el bilingüismo

 

6. LO QUE EL VIAJE ME HA ENSEÑADO

Tantas paradas, tantos puertos, tantas experiencias, con iceberg incluido, me han enseñado muchas cosas. Y el CES Don Bosco ha sido esa embarcación que me ha acompañado durante los cuatro años que ha durado mi carrera, pero estoy segura de que seguirá formando parte de mi equipaje de una forma o de otra durante mucho tiempo.

Durante los cuatro años navegando como alumna del CES Don Bosco he visto cómo mi nivel de inglés ha mejorado considerablemente respecto a mi nivel previo, cuando cargada de miedos y de ilusión crucé sus puertas por primera vez. He experimentado cómo la metodología bilingüe empleada en el aula por algunos profesores, donde el alumno tomaba un papel más activo y fomentaba profundamente la parte comunicativa, ha desarrollado las cuatro destrezas básicas en el aprendizaje de una segunda lengua. Hemos trabajado la parte oral gracias al número de presentaciones que hemos tenido que defender delante de nuestros compañeros, lo que ha facilitado que la defensa oral del TFG o la presentación de una investigación en Suecia fueran un reflejo de todo el esfuerzo que habíamos desarrollado previamente. también hemos trabajado la parte auditiva, escuchando a algunos de nuestros profesores y a nuestros propios compañeros diariamente en inglés. Y, sin duda alguna, hemos entrenado nuestra lectura y escritura en inglés estudiando cada asignatura, respondiendo cada examen o redactando cada trabajo.

La investigación ha sido un regalo de este viaje con el que yo he aprendido y disfrutado muchísimo y que ha sembrado en mí las ansias por profundizar en la investigación educativa en mi presente y futuro profesional.

Los tres períodos de prácticas que han formado parte del grado de Educación Primaria también han sido tres momentos muy enriquecedores a nivel profesional. En relación con el bilingüismo, los tres centros en los que cursé mis prácticas me ofrecieron tres realidades muy diferentes. Pero los tres tenían en común la firmeza de que el bilingüismo es una realidad, de que nuestros alumnos disfrutan enormemente aprendiendo en inglés y que el programa bilingüe abre horizontes y perspectivas, generando nuevas expectativas.

Acabar la carrera con la modalidad bilingüe y la mención en lengua extranjera ha sido uno de los pasaportes para poder desembarcar en el centro en el que estoy trabajando actualmente. No obstante, es necesario reconocer aquellas cosas que han hecho que el viaje tuviera momentos menos enriquecedo- res o más complicados. Una de estas dificultades ha sido el hecho de cursar asignaturas en español que vamos a tener que enseñar en inglés, donde la carga de vocabulario es muy elevada. Por otro lado, el nivel de inglés de algunos profesores y el nivel de la propia asignatura de inglés no se adaptaron en un primer momento al nivel del grupo y, por ello, ralentizaron en cierta medida el aprendizaje en determinados momentos. Además, hemos recibido muchos recursos para todas las asignaturas bilingües pero no para la asignatura de inglés como tal o para las asignaturas que cursamos en español. Lo que genera cierto conflicto en mi realidad actual.