Embarcándome en el bilingüismo

A lo largo de toda mi vida he estado en contacto con esta lengua de una forma o de otra. Academias, clases particulares, clases extraescolares... Pero el paso más importante y firme fue cuando decidí comenzar el grado de Maestro de Educación Primaria en la modalidad bilingüe que, en ese momento, allá por el año 2010, sólo ofrecían universidades aisladas como el CES Don Bosco.

Santos Torrejón, A. de. (2015). Embarcándome en el bilingüismo. Educación y Futuro, 32, 169-182.

1. COMIENZA EL VIAJE

Así, mi decisión de embarcarme en una carrera bilingüe fue mi primera opción madura y con perspectiva profesional por el bilingüismo. Fueron necesarias muchas valoraciones, reflexiones, comparaciones y análisis que escribieron las primeras páginas de mi Cuaderno de Bitácora. Después de mi experiencia cursando la licenciatura de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid entre los años 2005 y 2010, no quería repetir mi sensación de no haber elegido lo correcto. Siempre me ha apasionado la comunicación, y lo sigue haciendo. Pero no podía dedicar mi vida a ello, había algo dentro de mí que latía mucho más fuerte, y era mi vocación de maestra.

La pasión y la ilusión con la que me subí al barco del grado de Maestra bilingüe hicieron que tanto las expectativas como los miedos fueran muy altos. Y es que mi promoción ha sido la primera promoción bilingüe del CES Don Bosco. Por lo que las primeras impresiones a bordo eran una mezcla entre el desconocimiento de no saber qué esperar y la certeza de haber elegido el barco correcto. Muchos días tenía la sensación de ir navegando sin un rumbo claro, de que tanto mis compañeros como yo éramos los «conejillos de Indias» y que nadie tenía claro cuál sería la siguiente parada. Los cambios y las nuevas decisiones eran la constante de nuestro viaje. Sin embargo, tanto profesores como alumnos fuimos aprendiendo con la experiencia. Ha sido un learning by doing, un constante ensayo-error para conseguir diseñar un grado lo más completo posible.

2. DE PUERTO A PUERTO

En la hoja de ruta de este apasionante viaje existían varios puertos marcados en el mapa desde el principio, pero otros muchos fueron apareciendo por sorpresa. cada parada ha sido enormemente enriquecedora, tanto a nivel personal como a nivel académico. Los aciertos y errores de cada una de ellas han ayudado a mejorar los pasos siguientes.

Una de las primeras ofertas del capitán llegó cuando estábamos en segundo de carrera. La oferta estaba destinada especialmente a nosotros, los alumnos de la modalidad bilingüe de Primaria. la propuesta consistía en organizar una feria internacional (International Fair) para mostrar al resto de alumnos de la universidad los diferentes destinos que ofrecía la oficina Internacional para realizar las prácticas de la carrera en el extranjero. la propuesta nos entusiasmó enormemente y nos hizo sentir unos marineros especiales y valorados en el centro. A pesar de ser una oferta voluntaria, prácticamente toda la clase acabó participando. Nos organizamos por grupos y cada uno de ellos eligió un país. En mi caso, elegimos canadá. Trabajamos durante un par de semanas en la preparación de la feria. Algunos profesores, los que más valoraban el bilingüismo y los que más implicados estaban, nos cedieron algunas de sus horas de clase para que pudiésemos trabajar en la preparación del material. Y por fin llegó el día de la feria. Aprovechamos la hora del recreo para que todas las clases pudiesen pasar a visitarnos. Y al tener libertad para montar nuestro stand como quisiéramos, se pudieron ver cosas muy interesantes y diferentes. En nuestro caso, ofrecimos tortitas recién hechas (las cocinábamos ahí mismo) con sirope de arce, nos hicimos camisetas y diademas con la bandera de canadá y preparamos un folleto con toda la información del país. otros compañeros tocaron música o presentaron vídeos. Lo curioso fue que nosotros hablamos en inglés en todo momento mientras recibíamos las visitas, y nadie se quejó.

Todos los alumnos y algunos profesores hicieron el esfuerzo por entendernos e incluso comunicarse en inglés con nosotros. El bilingüismo empezaba a contagiarse.

Una segunda visita inesperada en este viaje fue el Día de Europa (9 de mayo) de 2012. el colegio María Auxiliadora de la calle Villamil, al lado del CES don Bosco, nos ofreció la posibilidad de organizar diferentes actividades para las clases de educación Infantil bajo el contexto del Día de europa. A pesar de ser de Educación Primaria, mis amigas y yo nos lanzamos a la aventura. el desarrollo de la actividad fue algo complicado, porque nos costó preparar diferentes actividades para niños tan pequeños con un nivel de inglés reducido a los números y los colores. Pero lo cierto es que disfrutamos mucho estando dentro de las aulas, con alumnos reales, llevando a cabo actividades que nosotras mismas habíamos preparado. El bilingüismo tiene sus fases. Y fue muy bonito ver esa primera fase, reducida a colores y números; pero una fase en la que los niños ya están embarcados, sin saberlo, en la aventura del bilingüismo.

Y como parte de esa aventura en el bilingüismo de los alumnos del colegio María Auxiliadora, el centro quiso contar con nosotros de nuevo para repre-sentar una obra de teatro en inglés. En nuestra aventura particular, esta obra formaba parte de la asignatura Literature and Education que cursamos en el último cuatrimestre de la carrera. La obra elegida fue Oliver Twist y, esta vez, nuestra audiencia se compuso por los alumnos de cuarto, quinto y sexto de Educación Primaria. una realidad más cercana para todos nosotros. Estuvimos mucho tiempo preparando la obra, con muchos ensayos en clase y en el propio colegio. La profesora asignó los papeles y nos dirigió en todas las escenas. Y he de decir, como opinión personal, que esta obra nos sirvió más a nivel personal que a nivel académico. Creo que fue un impulso para la cohesión del grupo y para unirnos en buscar un objetivo común: que la obra saliera bien y nuestro esfuerzo tuviera su recompensa. una vez más, el inglés fue el elegido para el ocio y el aprendizaje y el resultado fue muy positivo para todas las partes.

Además de estas tres paradas, que fueron las más visibles del viaje por su proyección fuera de nuestra propia aula, realizamos muchas pequeñas cosas que también nos enriquecieron y nos dotaron de herramientas para nuestra ya presente actividad profesional. una de ellas, la más importante para mí, fue la realización de un blog por grupos en la asignatura de Reading and creative writing. Lo cierto es que la propia asignatura fue una aventura en sí misma, por su originalidad, su carga de trabajo y su alta dosis de creatividad. Pero la realización de un blog donde volcar todos nuestros trabajos y donde poder leer, participar y comentar los trabajos de nuestros compañeros fue el reflejo más grande de por dónde pasa no sólo el bilingüismo, sino la innova-ción educativa en general. Las nuevas tecnologías y las redes sociales son el principal espacio donde leer, escribir y aprender inglés. Y para mí, la decisión del profesor de embarcarnos en esta aventura fue lo que me hizo darme cuenta de que ambas cosas, bilingüismo y nuevas tecnologías, van de la mano y se retroalimentan mutuamente.

3. LLEGADA A PUERTO FINLANDÉS

Sin duda alguna, mi llegada a puerto finlandés ha sido la parada más bonita y especial que he vivido en este viaje. Como casi todas las paradas espe-ciales, fue inesperada. Decidí presentar mi solicitud para la beca Erasmus prácticamente en el último momento, y después de muchas meditaciones. Ya renuncié a esa posibilidad una vez mientras estudiaba Periodismo, así que ya que la vida me regalaba una segunda oportunidad, no podía desper-diciarla. después de analizar el programa que ofrecía cada universidad, me decanté por la universidad de laponia, en Rovaniemi (Finlandia). Hubo varias razones que me llevaron a embarcarme en esta locura. La primera fue la reputación que tiene Finlandia a nivel mundial por su sistema educativo; quería conocerlo de cerca y empaparme de su experiencia. Y otra razón fun-damental fue su trayectoria como país bilingüe. de nuevo el bilingüismo se establecía como una necesidad y un requisito. Además, era la primera vez que el CES Don Bosco establecía convenio con esta universidad; por lo que la sensación de aventura se incrementaba y se constituía como un reto inquietante y apasionante.

Después de todo el proceso burocrático, que es muy largo, desembarqué en Rovaniemi un 22 de agosto de 2012. Todo era nuevo y todo era diferente. Muchas veces durante mi estancia allí reflexionaba sobre cómo podía haber tantas diferencias entre España y Finlandia siendo ambos países Europa y unión Europea. Voy a dejar aquí a un lado todo lo que esta experiencia signi-ficó para mí a nivel personal y voy a centrarme en lo que me enseñó como estudiante y como maestra.

Finlandia es un país volcado en la educación. Y entienden la educación como valor y principio que mueve a la sociedad. Esta reflexión, desde mi punto de vista, va mucho más allá del simple comentario de «la educación en Finlandia es gratuita». Efectivamente, es gratuita, y lo es en todos sus niveles; y no sólo eso, sino que los estudiantes universitarios reciben alrededor de 400€ al mes por estudiar. Pero la cuestión es: ¿por qué? ¿Por qué en Finlandia sí y en España no? Porque, en la mayoría de ocasiones, parece que en Finlandia tienen un amor por su cultura y su país que a nosotros nos cuesta mucho más manifestar. Y este amor les lleva a cuidarlo hasta el extremo. Y, ¿cuál es la herramienta que un país necesita para cuidar su cultura? La educación. Así, la profesión de maestro es de las más valoradas. Los requisitos para poder estudiar la carrera de Magisterio son muy elevados y reducen el número de plazas para que solamente aquellas personas que de verdad estén convencidas puedan acceder a ella. Los estudiantes, quieren ir a clase, quieren estudiar. cuando a un alumno o a un profesor le dan la opción de no ir a clase un día, no la acepta, porque consideran que su deber y su responsabilidad es acudir al aula. Y, evidentemente, lo que el estado puede ofrecer a la educación, para que siga siendo su bien más preciado, es su dinero y la financiación de proyectos, tecnología y recursos, tanto humanos como materiales. Por eso la educación en Finlandia es gratuita.

Y, ¿cómo afecta esta concepción de la educación al bilingüismo? Después de mi experiencia dentro de las aulas de dos colegios diferentes de Rovaniemi, puedo afirmar que el bilingüismo se vive desde dos perspectivas muy dife-rentes. La primera de esas perspectivas es la social. Por lo que pude compro-bar, la sociedad se divide entre aquellas personas que son conscientes de la importancia del bilingüismo y son perfectamente capaces de comunicarse en inglés; y aquellas personas que, por falta de herencia cultural, no han aprendido inglés y su comunicación es exclusivamente en finés. Sin embar-go, las nuevas generaciones y el sistema en general valoran la necesidad de un idioma internacional con el que poder comunicarse más allá de sus fron-teras. Además, en las raíces de este país está el bilingüismo entre el finés y el sueco. Así, desde sus orígenes, los finlandeses han convivido con dos idio-mas. Las nuevas exigencias internacionales han ido dando un giro del sueco al inglés para construir una herramienta más válida a nivel comunicativo. Por consiguiente, en la sociedad, se reconoce la relevancia del inglés y, aunque su producción es más complicada, la comprensión tanto oral como escrita es lo suficientemente buena.

Por otro lado, la segunda de las perspectivas, es la perspectiva escolar o académica. Los alumnos empiezan a estudiar inglés en el colegio en tercero de Educación Primaria (7 u 8 años), algo impensable en la vorágine bilingüe en la que estamos inmersos en España actualmente. Sin embargo, su pronunciación y su comprensión del idioma es prácticamente perfecta ya en 5° de Educación Primaria. En el colegio, no tienen asignaturas bilingües más que inglés como tal. Y, aún así, su nivel de inglés es muy superior al de nuestros alumnos.

¿Por qué? Porque la sociedad reconoce la importancia del inglés como vehículo de conexión entre culturas y le da uso día a día, fuera de las aulas. un niño en Finlandia enciende la televisión y ve las películas o las series en versión original. un niño en Finlandia ve que sus padres y maestros utilizan el inglés sin problema para comunicarse con gente por la calle o en las tiendas. un niño en Finlandia usa el inglés más allá de las aulas. Y esto es lo más importante que tenemos que aprender nosotros. Por ello, la perspectiva social y la perspectiva académica deben ir de la mano en todo momento, generando un contexto de naturalidad del idioma que elimine todo lo artificial que pueda tener a primera vista.

Y aterrizando de nuevo en mi viaje por el bilingüismo, quiero lanzar una lanza a favor del sistema educativo español. Y es que aquí estamos haciendo muchas cosas bien dentro de los colegios. Hay muchos profesores que hacen un trabajo brillante. He visto aulas en Rovaniemi y veo aulas aquí cada día. Y sin un ápice de duda afirmo que hay cosas que hacemos mucho mejor aquí que en Finlandia. Y es justo que lo reconozcamos y lo valoremos. Y volviendo a esa comparación entre España y Finlandia concluyo que jugamos en ligas muy diferentes. Las divergencias culturales imposibilitan una comparación en igualdad de condiciones. Y como titulaba Antonio J. Sánchez (21 de enero, 2015) en un artículo en Medium en español, «España no es Finlandia».

4. LLEGADA A PUERTO SUECO

Suecia ha sido otro de los regalos que he recibido a lo largo de mi viaje por el bilingüismo. Esta oferta llegó, una vez más, por parte de la Oficina Internacional del CES Don Bosco, que ha sido un gran faro alumbrando mis aventuras. La propuesta, cuando sólo era una simple hoja de papel, ya era suficientemente atractiva. El programa denominado Erasmus Intensive Program de la Unión Europea iba a contar este pasado año 2014 con la colaboración del CES Don Bosco como la universidad que representaría a España junto a los otros seis países participantes. El título del encuentro era Social relations in schools y tuvo lugar en Kalmar (Suecia) entre el 9 y el 19 de junio de 2014.

El CES Don Bosco lanzó la propuesta de participación a los alumnos de cuarto curso de Educación Primaria y Educación Infantil en la modalidad bilingüe sobre finales del mes de octubre de 2013. Nuestro trabajo iba a consistir en llevar a cabo una investigación sobre cómo se estaba desarrollando el bilingüismo en la Comunidad de Madrid y en qué medida afectaba a los alumnos en situación de desventaja social. Después del proceso de selección, formamos un grupo de trabajo compuesto por ocho alumnos, entre los que estábamos seis alumnos del grado de Educación Primaria y dos alumnos del grado de Educación Infantil. Nuestro trabajo comenzó en el mes de noviembre y tuvo diferentes fases que se fueron llevando a cabo a lo largo del curso hasta concluir con la presentación del proyecto en Kalmar.

Después de la lectura de diversos artículos relacionados con la materia que nos ocupaba, diseñamos una entrevista centrada en tres aspectos: el contexto escolar, el desarrollo cognitivo de los alumnos y el contexto social de los centros. La muestra seleccionada fueron los 26 primeros centros públicos que empezaron con el bilingüismo en la comunidad de Madrid en el curso 2004-2005, de los cuales sólo respondieron once a nuestra solicitud de participación. La entrevista se realizó a los coordinadores de bilingüismo de cada centro y, en algunos casos, también el director u otro profesor del programa bilingüe estuvo presente. una vez finalizadas las entrevistas, en función de las respuestas obtenidas, establecimos unas categorías de análisis para organizar los resultados. después de este trabajo, redactamos una serie de conclusiones organizadas en tres ámbitos diferentes: el contexto social, la cultura y el contexto educativo.

En relación con el contexto social, pudimos constatar que las familias son las principales interesadas en que sus hijos participen en un programa bilingüe y eso les lleva a ejercer cierta presión sobre ellos; junto con la evaluación externa, que pretende establecer un marco de referencia que bloquea y limita la acción docente en los centros, así como la visión de los padres porque sus hijos obtengan un título. Además, el nivel socioeconómico de los padres también permite que puedan acceder a clases extraescolares o particulares fuera del horario escolar que refuercen sus conocimientos del idioma; mientras que su nivel cultural hace que la ayuda o refuerzo que prestan en casa a sus hijos se vea muy limitado y recurran a la traducción de contenidos. Por otro lado, en el ámbito cultural, todos los entrevistados estaban de acuerdo con que el programa bilingüe contribuye a la expansión de una cultura del bilingüismo que sale de las aulas y encuentra una aplicación real. Así, la influencia de países como Finlandia empieza a tener reflejo en nuestro país. Y, por último, las conclusiones que hacían referencia al contexto educativo se centraban en las dificultades metodológicas. Todos los centros afirmaron la existencia de una pérdida de contenidos y un perjuicio de la lengua materna, aunque se mostraron favorables a la opinión de que el bilingüismo contribuye al desarrollo cognitivo de los alumnos. Sin embargo, como denominador común, late la idea de una falta de recursos humanos que puedan cubrir todas las necesidades reales de los centros.

Derivado de todas las conclusiones anteriormente expuestas, quisimos resaltar los siguientes puntos, fruto de nuestra investigación:

  1. Existe un contraste entre lo natural que resulta para los alumnos estudiar asignaturas en inglés en un contexto educativo y lo artificial que resulta usar o necesitar ese idioma fuera del colegio.
  2. existe también una falta de adaptación del sistema al bilingüismo. Es decir, hemos tenido más prisa por poner el título de bilingüe a nuestros centros que en preparar a nuestro profesorado para dotarlo de las competencias necesarias para desenvolverse en el programa bilingüe.
  3. Por otro lado, el bilingüismo supone un incremento de la motivación en los alumnos y está íntimamente ligado a la excelencia.
  4. el bilingüismo favorece el desarrollo de nuevas habilidades y competencias entre los alumnos, además de trabajar con nuevas metodologías y estrategias de comunicación.

Para todos los que formamos el equipo de investigación fue una experiencia muy enriquecedora por el hecho de poder analizar y estudiar una realidad que para nosotros es tan cercana y a la que tenemos que enfrentarnos ahora a nivel profesional.

Y una vez terminado el trabajo teórico, y redactadas las conclusiones, hicimos las maletas y nos pusimos rumbo a Kalmar. Las dos semanas que duró el programa fueron un remolino de sensaciones, críticas y aprendizajes. cada día era responsabilidad de uno de los países participantes y, a su vez, cada día estaba dividido entre una ponencia del profesor y un taller llevado a cabo por los estudiantes. Nosotros presentamos en cuarto lugar, después de dinamarca, Grecia y Holanda; y antes de Austria, Suecia y Francia. Tuvimos el suficiente margen como para tener muy claro lo que no queríamos hacer y ultimar detalles de lo que queríamos que nuestra audiencia recogiese de nuestro trabajo. Y, desde una perspectiva subjetiva pero apoyada en datos objetivos, considero que nuestra exposición fue un éxito que todos disfrutamos mucho. ofrecimos un contenido muy diferente al que ofrecieron los demás países y lo hicimos con la seguridad de saber muy bien lo que estábamos compartiendo puesto que era nuestra investigación y nuestra realidad.

El bilingüismo fue el centro de nuestro trabajo allí, pero también de nuestra experiencia en general. Sin nuestra formación y sin nuestros conocimiento del inglés no habríamos sido capaces de exponer, valorar el trabajo de nuestros compañeros y relacionarnos con tanta gente como lo hicimos, mezclando culturas, idiomas y experiencias.

5. UN ICEBERG LLAMADO TFG

Como en todo viaje y en toda aventura, hay momentos más fáciles y momentos más difíciles. Momentos en los que te sientes más fuerte y momentos en los que te sientes más débil. Para mí, uno de los momentos más duros y más difíciles desde que me embarqué en el bilingüismo fue el Trabajo de Fin de Grado (TFG). Es lo más difícil a lo que yo me he enfrentado a nivel académico, aunque también es con lo que más he aprendido. Al ser la primera promoción de grado, todo era nuevo para profesores y alumnos, lo cual complicaba la situación e incrementaba la incertidumbre.

He querido asimilar mi experiencia del TFG con un iceberg por el contraste entre la parte visible y la parte que queda oculta, y que sólo el propio iceberg sabe que existe. Aparentemente, el iceberg representa esa piedra en el camino. Ese impedimento por el que cuesta más avanzar. Ese objetivo contra el que puede chocar mi propia embarcación. Sin embargo, también posee una belleza incomparable que enriquece el paisaje y enriquece el propio viaje, ya que no todo el mundo tiene la posibilidad de contemplar un iceberg. Y así fue mi TFG, con una parte visible que es un documento con un número de páginas pero con una parte oculta de muchas horas de trabajo, mucho esfuerzo y mucho enamoramiento detrás. Y es que, en mi caso, yo estaba absolutamente enamorada de mi tema (y lo sigo estando) y me sentía capaz de defenderlo en inglés o en español.

Como expresaba en las líneas anteriores, el TFG no sólo ha sido la situación académica más dura, sino también en la que me he sentido más débil. una investigación es un continuo reajuste de esquemas y una continua reafirmación y autoconvencimiento de que estás haciendo lo correcto. Pero dejando a un lado lo personal, el TFG me hizo sentir débil porque era la situación más exigente a la que yo me había tenido que enfrentar con el inglés como medio para alcanzar mi objetivo. Más allá de una construcción gramatical mejor o peor escrita, desarrollar todo un documento en inglés que reflejase toda esa parte oculta del iceberg, todo ese trabajo, era un reto enormemente complicado; sobre todo teniendo en cuenta que la investigación en sí y las entrevistas las había realizado en español, lo que suponía un esfuerzo de traducción inmenso. En cambio, una vez más, el bilingüismo vino a reflejar la realidad que tenemos hoy. La realidad a la que nos tenemos que enfrentar. En un mundo global, donde tenemos acceso a todo desde cualquier rincón del mundo, desarrollar un trabajo de investigación como el TFG en inglés no sólo me dotó de herramientas a nivel académico derivadas de la pedagogía o la propia metodología de investigación educativa, sino que me permitió esforzarme por lograr expresar mi trabajo igual de bien que si lo hiciese en mi lengua nativa y me forzó a seguir aprendiendo gramática inglesa, léxico y organización en la redacción.

Además, otro de los requisitos era la defensa oral del trabajo, que también se tenía que llevar a cabo en inglés. Y lo cierto es que, siendo cien por cien sincera, ésta era la parte que menos me preocupaba. Haber llegado hasta aquí y haber conseguido elaborar un documento había sido la parte difícil.

Podía enfrentarme a una defensa oral enfrente del tribunal con seguridad y serenidad, al fin y al cabo, sólo yo conocía el iceberg en su totalidad, sólo yo lo había contemplado en mi viaje; pero lo había admirado tanto que podía reproducir su encanto a cualquier audiencia y en el idioma que me demandaran.

6. LO QUE EL VIAJE ME HA ENSEÑADO

Tantas paradas, tantos puertos, tantas experiencias, con iceberg incluido, me han enseñado muchas cosas. Y el CES Don Bosco ha sido esa embarcación que me ha acompañado durante los cuatro años que ha durado mi carrera, pero estoy segura de que seguirá formando parte de mi equipaje de una forma o de otra durante mucho tiempo.

Durante los cuatro años navegando como alumna del CES Don Bosco he visto cómo mi nivel de inglés ha mejorado considerablemente respecto a mi nivel previo, cuando cargada de miedos y de ilusión crucé sus puertas por primera vez. He experimentado cómo la metodología bilingüe empleada en el aula por algunos profesores, donde el alumno tomaba un papel más activo y fomentaba profundamente la parte comunicativa, ha desarrollado las cuatro destrezas básicas en el aprendizaje de una segunda lengua. Hemos trabajado la parte oral gracias al número de presentaciones que hemos tenido que defender delante de nuestros compañeros, lo que ha facilitado que la defensa oral del TFG o la presentación de una investigación en Suecia fueran un reflejo de todo el esfuerzo que habíamos desarrollado previamente. también hemos trabajado la parte auditiva, escuchando a algunos de nuestros profesores y a nuestros propios compañeros diariamente en inglés. Y, sin duda alguna, hemos entrenado nuestra lectura y escritura en inglés estudiando cada asignatura, respondiendo cada examen o redactando cada trabajo.

La investigación ha sido un regalo de este viaje con el que yo he aprendido y disfrutado muchísimo y que ha sembrado en mí las ansias por profundizar en la investigación educativa en mi presente y futuro profesional.

Los tres períodos de prácticas que han formado parte del grado de Educación Primaria también han sido tres momentos muy enriquecedores a nivel profesional. En relación con el bilingüismo, los tres centros en los que cursé mis prácticas me ofrecieron tres realidades muy diferentes. Pero los tres tenían en común la firmeza de que el bilingüismo es una realidad, de que nuestros alumnos disfrutan enormemente aprendiendo en inglés y que el programa bilingüe abre horizontes y perspectivas, generando nuevas expectativas.

Acabar la carrera con la modalidad bilingüe y la mención en lengua extranjera ha sido uno de los pasaportes para poder desembarcar en el centro en el que estoy trabajando actualmente. No obstante, es necesario reconocer aquellas cosas que han hecho que el viaje tuviera momentos menos enriquecedo- res o más complicados. Una de estas dificultades ha sido el hecho de cursar asignaturas en español que vamos a tener que enseñar en inglés, donde la carga de vocabulario es muy elevada. Por otro lado, el nivel de inglés de algunos profesores y el nivel de la propia asignatura de inglés no se adaptaron en un primer momento al nivel del grupo y, por ello, ralentizaron en cierta medida el aprendizaje en determinados momentos. Además, hemos recibido muchos recursos para todas las asignaturas bilingües pero no para la asignatura de inglés como tal o para las asignaturas que cursamos en español. Lo que genera cierto conflicto en mi realidad actual.

7. DESTINO FINAL

¿Cuál es el destino final de mi viaje? Sinceramente, creo que no existe. El bilingüismo en mi vida no tiene un destino final, sino que es mi viaje en sí. El 1 de septiembre desembarqué en un aula real, mi puerto más exigente, con 27 marineros de diez años dispuestos a exigir todo de mí y con ganas de disfrutar aprendiendo en inglés. Mi realidad me demuestra que el bilingüismo no es un reto, es una realidad latente en muchos centros de España que está dando unos frutos admirables. Mi realidad me demuestra que cuando cojo mi catalejo y enfoco a mis alumnos, veo la aplicación de todas las técnicas que yo aprendí en la modalidad bilingüe de mi carrera, volcadas ahora en ellos. Mi realidad me demuestra que el maestro es un investigador en el aula que cada día escribe aventuras increíbles en su Cuaderno de Bitácora . Mi realidad me demuestra que la Educación es un viaje apasionante y que ser maestro no es una profesión, es una forma de vida.

Autora del artículo: Alexandra de Santos Torrejón
Graduada en Magisterio de Educación Primaria en la modalidad bilingüe en el CES Don Bosco.
Profesora de primaria en el Colegio Sagrada Familia de Moratalaz (Madrid)

Santos Torrejón, A. de. (2015). Embarcándome en el bilingüismo. Educación y Futuro, 32, 169-182.