Embarcándome en el bilingüismo

 

7. DESTINO FINAL

¿Cuál es el destino final de mi viaje? Sinceramente, creo que no existe. El bilingüismo en mi vida no tiene un destino final, sino que es mi viaje en sí. El 1 de septiembre desembarqué en un aula real, mi puerto más exigente, con 27 marineros de diez años dispuestos a exigir todo de mí y con ganas de disfrutar aprendiendo en inglés. Mi realidad me demuestra que el bilingüismo no es un reto, es una realidad latente en muchos centros de España que está dando unos frutos admirables. Mi realidad me demuestra que cuando cojo mi catalejo y enfoco a mis alumnos, veo la aplicación de todas las técnicas que yo aprendí en la modalidad bilingüe de mi carrera, volcadas ahora en ellos. Mi realidad me demuestra que el maestro es un investigador en el aula que cada día escribe aventuras increíbles en su Cuaderno de Bitácora . Mi realidad me demuestra que la Educación es un viaje apasionante y que ser maestro no es una profesión, es una forma de vida.

Autora del artículo: Alexandra de Santos Torrejón
Graduada en Magisterio de Educación Primaria en la modalidad bilingüe en el CES Don Bosco.
Profesora de primaria en el Colegio Sagrada Familia de Moratalaz (Madrid)

Santos Torrejón, A. de. (2015). Embarcándome en el bilingüismo. Educación y Futuro, 32, 169-182.