Proyecto educativo en torno a la figura de Keith Haring

Finalizadas mis prácticas del último curso del grado de Educación Infantil, donde he tenido la oportunidad de llevar a la práctica el proyecto educativo que desarrollé en mi TFG “Recordamos a Keith Haring” considero esta plataforma una buena oportunidad para exponer mi experiencia educativa de trabajo con un artista de vanguardia en una aula de infantil.

El proceso comienza con un acercamiento teórico a la figura de Keith Haring, que me permitió conocer: el contexto histórico, su vida, obras, técnicas utilizadas…

Tras esto, perfilé la propuesta didáctica encaminada a desarrollar objetivos de las áreas del currículo de educación infantil de 3 años. El proyecto se realiza a lo largo de seis semanas con sesiones de diferente duración (entre media y una hora).

Se trata de un proyecto de creación, creatividad y producción siguiendo la tipología utilizada por Kilpatrick. La metodología inspiradora utilizada toma como referencias a las Escuelas Reggio Emilia del norte de Italia defensoras del valor del dibujo como expresión de sentimientos y signo de identificación, así como de la importancia del proceso más que del producto acabado. Otra característica esencial para incorporar en mi proyecto fue la propuesta de creación de pequeños “museos” donde admirar y compartir los trabajos.

También está presente la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner (1983, 2001, 2004, 2012) que señala que hay que desarrollar diferentes potenciales para conseguir diferentes competencias con procesos educativos constructivos y cooperativos. Finalmente hay que añadir, el conocimiento de la etapa psicoevolutiva  del niño y, la creación de un ambiente relajado donde el juego sea el protagonista, promoviendo la socialización y la atención a la diversidad del aula.

Dejando de lado algunos aspectos de la propuesta didáctica, quiero centrarme en la programación de las actividades para dar una visión eminentemente práctica de la misma.

Todas las actividades seguirán unos criterios pedagógicos: carácter lúdico, claridad e insistencia en las explicaciones para que sean asimiladas por los niños, flexibilidad en los tiempos, previsión de materiales necesarios y utilización adecuada de los mismos.

La presentación del artista a los niños tiene una importancia relevante, ya que suponen despertar su interés y curiosidad. Para conseguirlo se diseñan unas actividades de motivación con visionado de un video y la creación de un rincón de juego del artista.

Con estas tareas desarrollamos varios de los objetivos del área de comunicación y representación en relación al desarrollo del lenguaje oral y audiovisual.

En otro grupo están las actividades plásticas, núcleo central del proceso. Encontramos trabajos con diferentes técnicas: dibujo, pintura, collage, modelado y graffiti. Los objetivos conseguidos hacen referencia al desarrollo del lenguaje plástico y la creatividad y al  acercamiento a la tradición artística.

Destacaría el graffiti en el muro del colegio por lo novedoso para los niños y el trabajo en grupo desarrollado.

Además incorporé actividades corporales y con nuevas tecnologías encaminadas al desarrollo de los lenguajes corporales y audiovisuales

Para evaluar diseñé actividades de finalización y evaluación, como un cuadernillo recopilatorio de los aprendizajes de cada niño. Para integrar todas las inteligencias trabajadas en el proyecto propuse un diálogo con todo el grupo-clase con interrogantes en relación a cada una de las inteligencias (Círculo inteligente. Escamilla, 2013).

El proyecto finaliza con el montaje de una exposición con todos los trabajos realizados en un aula vacía del centro. Es visitada por los alumnos, profesores y familias. Los padres muestran su satisfacción por ser invitados y poder observar el trabajo de sus hijos en el centro.

Una vez expuestos las actividades del proyecto quiero concluir con una serie de reflexiones fruto de la práctica.

Trabajar el ARTE en Educación Infantil significa no poner límites a todas las capacidades cognitivas, intelectuales, emocionales, sensoriales… y darles la posibilidad de disfrutar la cultura de su tiempo. Trabajando los lenguajes artísticos se fortalecen los elementos básicos de los aprendizajes en todas las áreas del conocimiento.

Los niños se plantean retos, descubren posibilidades y disfrutan tanto del proceso como del resultado. Dibujar, pintar, modelar no tienen que ver únicamente con la expresión de emociones y sentimientos, sino que constituyen una forma de pensamiento, de ahí la importancia educativa de las actividades artísticas.

Siguiendo como modelo este proyecto abierto, constructivo y cooperativo se pueden diseñar infinidad de propuestas diversas, en torno a la figura de cualquier artista que acerquen el arte contemporáneo a la escuela infantil.