Movilidad internacional en Educación Infantil

La razón principal por la que escogí el CES Don Bosco para estudiar el Grado de Educación Infantil (Bilingüe) fue su movilidad internacional.

paloma diaz raña

Desde segundo tuve la oportunidad de realizar prácticas en el extranjero. Suecia fue mi primer destino, y aunque fue una estancia breve, me ayudó a ver que no importa el idioma cuando hay ganas de entenderse. Después vino Erasmus en Finlandia, un año en el norte de Europa que me aportó cosas que solo uno puede aprender cuando coge la maleta, el pasaporte y decide estudiar en el extranjero. Aprendí que dar clase no se limita a cuatro paredes, que enseñar es un arte y un talento, y que los maestros tenemos en nuestras manos el futuro de una sociedad. ¡Menuda responsabilidad!

Para poner el broche a cuatro años de universidad, emprendí una nueva aventura, esta vez el destino estaba más lejos, Estados Unidos me esperaba con un montón de sorpresas. De allí me traje una familia Americana que pronto vendrá a España a visitarme, un montón de ideas nuevas sobre como dar clase y sobre todo, aprendí que en un aula todos los niños tienen cabida, si hay un buen profesor al mando.

Gracias a estas experiencias me volví aun más tolerante, aprendí nuevas culturas, aprendí idiomas y aprendí de distintos sistemas educativos, lo cual considero indispensable hoy en día.

Para mi las experiencias en el extranjero son algo que te pone a prueba, que te obligan a sacar lo mejor de ti, y el CES Don Bosco con su movilidad internacional fomenta eso. Además, todas estas experiencias me han ayudado a formarme para la que yo considero la profesión más bonita del mundo.