Mi bonita experiencia en la Universidad Salesiana CES Don Bosco

Acabo de terminar el Grado de Educación Primaria con dos especialidades: Audición y Lenguaje y Pedagogía Terapéutica. He obtenido además la Declaración Eclesiástica de Competencias Académicas (D.E.C.A.).

Al llegar a este momento de finalizar mis estudios de Grado siento orgullo y sobre todo la satisfacción de haber cumplido todos mis objetivos y la certeza de haber elegido correctamente el centro donde hacerlos. Recuerdo como si fuera ayer el día en que entré por primera vez en el CES Don Bosco. Fue en Junio de 2013, aún con el aturdimiento y los nervios de la recién pasada Selectividad. Entré para informarme, para saber fechas de inscripción y demás trámites, pero en seguida quedé imbuida del ambiente salesiano que tan bien conocía. Lo conocía porque anteriormente estudié en un colegio salesiano. Y me reencontré con esas sensaciones de cercanía y familiaridad que me hicieron tan fácil mis años escolares: tuve la certeza de estar de nuevo en casa.

Mi experiencia en el Centro Universitario Don Bosco

Es lo que tradicionalmente se ha llamado el Carisma Salesiano. Cuando estudias en un centro salesiano lo escuchas muy a menudo, pero quizá hace falta un poco de tiempo para entenderlo, asimilarlo y sentirlo en profundidad cuando lo escuchas por primera vez. El Carisma es unidad con Dios y con los demás, es oración, es bondad, es iniciativa, es trabajo, es templanza... Pero sobre todo y por encima de todo, es amor. Amor entendido en toda la integridad de la palabra. Y, como maestra, amor dirigido a los niños, que reaccionan de manera distinta cuando se sienten amados, respetados, comprendidos y valorados: en tales circunstancias el niño tiende a dar lo mejor de sí. Así se educa integralmente en contenidos y valores por igual.

Otra gran ventaja de estudiar en el CES Don Bosco es que las prácticas se pueden hacer en colegios salesianos. En 2º y 4º hice las prácticas en el colegio San Miguel Arcángel del Paseo de Extremadura. Estuve con alumnos de 2º y 1º de Primaria, respectivamente. Y en mi 3º curso de Grado hice prácticas en el colegio Salesianos Atocha, como profesora especialista en Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje. Ese año tuve ocasión de tener contacto con todos los cursos de Primaria, e incluso en A. L. impartí clases a niños de Educación Infantil, de 3 a 5 años.

Mi experiencia en el Centro Universitario Don Bosco

Realicé las prácticas en las que experimente en primera persona ese sentimiento de espiritualidad salesiana aludida: pude sentir una cercanía y una familiaridad en el trato de los demás profesores que, por lo que sé, no son habituales en otros lugares. Cualquier inconveniente o dificultad se resolvía inmediatamente con la ayuda de todos. La experiencia adquirida me permitirá que, cuando por fin llegue el anhelado momento de estar ante los niños de mi propia clase, me sienta cómoda y confiada, como ante algo que no es nuevo ni desconocido para mí.

Mi experiencia en el Centro Universitario Don Bosco

En conclusión, tengo ahora la certeza de haber acertado seguro con la decisión que tomé hace cuatro años. La universidad salesiana CES Don Bosco me ha proporcionado no sólo los conocimientos necesarios para ser una buena maestra, sino también un buen número de herramientas preciosas para la alta labor que en un futuro deberé desempeñar y para desenvolverse bien en cualquier punto del camino vital. Me refiero, por supuesto, a los grandes valores de Don Bosco que se resumen en tres palabras: razón, religión y amor.

Mi experiencia en el Centro Universitario Don Bosco