Arte en la Universidad

La escultura está realizada en chapa de hierro, batida en frío y soldada. Lleva una pátina de pintura y óxido, mide aproximadamente 230x70x85 cms y se concibió para completar la decoración interior del nuevo templo que, con el mismo nombre, será consagrado por el obispo de Getafe el próximo 23 de noviembre (la Iglesia está ubicada en el barrio de Arroyo Culebro-Sector 3 de dicha localidad).

Con la expresividad propia del material, intenta recoger algunos de los símbolos propios de la iconografía de San Juan de Dios: la pasión de Cristo-Jesús que se hizo concreta en sus obras, por medio de la corona de espinas que aparece ceñida a la cabeza; la granada que porta en su mano derecha, que es símbolo de la ciudad en la que desarrolló su labor y que simboliza también la generosidad que sale de su pecho/corazón); la cruz en el pecho, sobre el escapulario, símbolo de los santos fundadores; el mismo material, oxidado, roto a la vez que consistente, reforzado por los contrastes de la luz, hace referencia a la misma pobreza a la que estuvo dirigido su apostolado y está dirigida la labor de sus actuales sucesores; una de sus manos tendida hacia el necesitado, recogiendo precisamente esa oferta característica de la Orden.

Han sido más de dos meses de trabajo con el que he podido reencontrarme con la escultura en hierro y que no supone más que una modesta aportación a la construcción de una iglesia de barrio en la que participo y de la que me siento miembro activo. Sería mucho esperar que, más que en lo estético, ayudara a los fieles a participar de una manera espiritual en los diferentes actos que llevemos a cabo en el nuevo templo…(pero lo espero)