Noticias sobre Estudios Universitarios sobre Educación

Diseño de pruebas de evaluación

Definimos el concepto de prueba de evaluación como la acción de probar a alguien o algo para conocer sus cualidades, verificar su eficacia, saber cómo funciona o reacciona, además de saber qué resultado produce. Las pruebas complementan la información que hemos obtenido a través de las técnicas descritas anteriormente. Sirven para estudiar el grado de asimilación y relación que los alumnos han establecido entre determinados aprendizajes.

Tipos de pruebas

De la misma manera que el proceso de evaluación no puede circunscribirse exclusivamente al conocimiento académico, tampoco puede centrarse solo en el saber competencial. El proceso de enseñanza-aprendizaje contempla conocimiento y comprensión.

Debido a que el proceso de aprendizaje implica tanto retención y construcción de datos (conceptos y principios, como saberes de carácter más práctico y funcional) deberemos diseñar actividades de evaluación que constaten todo el proceso. Podemos diferenciar tres tipos de pruebas de evaluación:

  • Pruebas de carácter académico, que nos permitirán comprobar los conocimientos que ha adquirido el alumno y el grado de comprensión respecto a ellos.
  • Pruebas de carácter competencial, que se desarrollan en torno a la resolución de tareas y nos permiten valorar la manera en la que el alumno aplica los conocimientos adquiridos, realiza valoraciones e incluso crea a partir de ellos; en definitiva, si transfiere el aprendizaje.
  • Pruebas mixtas, que incluirían actividades de evaluación que transitan por todo el proceso de aprendizaje (conocimientos, comprensión, aplicación, análisis, síntesis, evaluación, creación).

Actividades de Evaluación a incluir en el diseño de las pruebas

Con frecuencia, solemos asociar el término “pruebas objetivas” a las pruebas tipo test. Sin embargo, se trata de un tipo de examen que emplea un solo modelo de actividad de evaluación repetido muchas veces. Esto favorece que saquen mejores resultados no solo los alumnos que más saben sino aquellos que tienen destrezas más eficaces para enfrentar este tipo de preguntas. Por lo tanto, se convierte en una prueba subjetiva. Al asignarle el calificativo de “objetiva”, probablemente estemos pensando en la objetividad en la corrección de las mismas, pero desde luego no en el diseño. El empleo de actividades variadas en las pruebas de evaluación contribuye a ganar en objetividad.

evaluacion

Las pruebas deberían, por tanto, incluir actividades de evaluación variadas:

  • Actividades de evocación. Solicitan al alumno recordar algún dato de los estudiados. Pueden adoptar diversas formas:

    • Interrogativas. Se formula la pregunta de forma directa.

      Por ejemplo: “¿En qué año se descubrió América?”

    • Completar frases o textos incompletos. Se trataría de completar los huecos en blanco que aparecen en un texto.

      Por ejemplo: “América fue descubierta en el año ______________ por ______________ gracias, entre otras cosas, a la aportación económica realizada por _________________”.

    • Completar gráficos o dibujos incompletos. Se trataría de completar algún gráfico, diagrama, tabla… o dibujo al que le falta algún dato.

      Por ejemplo: “Completa las etiquetas del siguiente dibujo con los nombres correspondientes a cada parte del cuerpo señalada”:

      ejemplo de gráfico o dibujo incompleto

  • Actividades de reconocimiento. En este caso, el contenido por el que se pregunta está presente en la pregunta, pero tiene el alumno que hacer algún ejercicio de discriminación, asociación…

    • Discriminación entre Verdadero/Falso. Se plantean una serie de enunciados en relación al tema estudiado y el alumno tiene que señalar cuál de ellas es Verdadera y cuál es Falsa.

      Por ejemplo: “Señala si las siguientes afirmaciones sobre los movimientos de rotación y traslación de la Tierra son verdaderas (V) o falsas (F):

      • La Tierra gira alrededor del sol y tarda un día en completar una vuelta.
      • La Tierra rota sobre sí misma y tarda un año en rotar completamente.
      • La Tierra rota sobre sí misma y tarda un día en rotar completamente.
      • El sol gira alrededor de la Tierra y tarda un año en hacerlo.

    • Actividades de asociación. Se trata de relacionar, normalmente con flechas, los datos que aparecen en dos (o incluso tres) columnas.

      Por ejemplo: “Relaciona cada sentido con el órgano donde tiene lugar. Para ello, une con flechas los elementos de estas dos columnas:”

      Ojos Olfato
      Nariz Gusto
      Piel Oído
      Orejas Vista
      Boca Tacto

    • Actividades de elección de la mejor respuesta. Se trata de un modelo de pregunta conocido como pregunta “tipo test”. Se plantea una situación problemática en relación al tema estudiado y se ofrecen múltiples opciones de respuesta. En algunos casos solo una respuesta es correcta y en otros casos puede haber más de una respuesta correcta (en cuyo caso habría que advertirlo).

      Por ejemplo: ¿Cuánto tiempo tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor de su eje?

      1. 12 horas
      2. 24 horas
      3. 1 año

    • Actividades de ordenación. Se pide ordenar, siguiendo distintos criterios, una serie de datos dados.

      Por ejemplo: “Ordena cronológicamente los siguientes acontecimientos históricos. Numéralos del 1 al 5”.

      • Revolución industrial.
      • Guerra Civil española.
      • Descubrimiento de América.
      • Revolución francesa.
      • Primera Guerra Mundial.
  • Actividades de relación entre conceptos. Este tipo de actividad va más allá del volcado de datos adquiridos memorísticamente. Relacionar dos o más conceptos entre sí exige haber hecho una construcción de los mismos.

    Por ejemplo: “Explica la relación que existe entre los conceptos de “peso” y “masa””

  • Actividades de definición del significado. Permite comprobar el dominio que tiene el alumno de definiciones de conceptos fundamentales de la materia estudiada.

    Por ejemplo: “Define los siguientes conceptos:

    • Género literario
    • Figura literaria
  • Actividades de exposición temática. Puede abarcar desde exposiciones de carácter sintético hasta exposiciones más amplias.

    Por ejemplo:
    “Explica en qué consiste el proceso de fotosíntesis”.
    “Explica las causas de la Segunda Guerra Mundial”

  • Actividades de identificación y categorización de ejemplos. Exige solicitar al alumno ejemplos relacionados con alguno de los temas estudiados y clasificarlos siguiendo algún criterio.

    Por ejemplo: “Nombra diez profesiones y clasifícalas según el sector económico al que pertenezcan”.

  • Actividades de resolución de problemas. Exige al alumno aplicar los contenidos para enfrentarse a la resolución de situaciones concretas.

    Por ejemplo: “Vas a pasar la tarde con tu familia en el cine. Iréis tus padres, tu hermana y tú. Cada entrada cuesta 7,50 euros. Compraréis además, dos bolsas de palomitas, que cuestan 3 euros cada una. ¿Cuánto dinero vais a necesitar?”

Esta variedad de actividades deberá tenerse en cuenta tanto en el diseño de pruebas académicas como competenciales.

Si apostamos por el desarrollo de pruebas mixtas (académicas y competenciales), podemos adoptar un modelo de prueba de evaluación como el siguiente:

  1. Diez cuestiones variadas: V/F, completar, relacionar columnas, elegir la mejor respuesta… (2,5 puntos).
  2. Cinco definiciones (2,5 puntos).
  3. Aplicación de alguna técnica/procedimiento (2,5 puntos).
  4. Tarea competencial (2,5 puntos).

Referencias bibliográficas

Pacheco, M. (2019). Manual de evaluación de competencias. Madrid: Fnn.

ESCAMILLA. A. (2011): Las competencias básicas en la programación de aula. Secundaria. Barcelona: Graó.