Víctor y Victoria, la aventura de explorar

Ana fue una de esas alumnas que hacían fácil el papel del profesor. Sobre todo, porque quedaba claro que, ante una propuesta disparatada, sería capaz de obtener una respuesta coherente: es decir, aún más disparatada. Porque daba la garantía de que, en un trabajo en grupo, abierto y para el que se habían dado muy pocas pistas, sería capaz de encontrar un camino, aunque tuviese ella misma que fabricarse los instrumentos para seguirlo. Porque quería aprender y quería aprenderlo todo: desde las técnicas más básicas a las más innovadoras. Por eso, además del dibujo –en mi caso-, se adentraba en el manejo de pizarras digitales, linternas mágicas, cámaras fotográficas, programas informáticos de lo más variopintos, blogs y páginas de internet. Y lo hacía desde la indagación personal, hasta el trabajo cooperativo, convirtiéndose también en la lideresa que ese grupo necesitaba.

Entrevistra a Ana Pérez de Cámara González

Ana complementaba su formación como maestra en el CES Don Bosco con cursos, seminarios, congresos, jornadas, escarceos cinematográficos, publicaciones diversas, colaboraciones con Departamentos de la Universidad, con otras Universidades…

Creo que ha sido pionera, en cierto sentido, de lo que supone el trabajo de las Inteligencias Múltiples en el aula. Al menos en su concepción, aunque todavía no tanto en su desarrollo. A través de esa multi-disciplinariedad es comprensible su trabajo académico y es comprensible también este cuento que hoy nos presenta. Desde la magia, desde el encanto, por medio de gigante, de brujas, de magos, de gatos, de lobos y de sirenas; a través de páginas en azul; con espacios en blanco para ser habitados por la imaginación de cada cual; con finales abiertos en los que nos habla, tal vez, de que el destino sigue estando en nuestras manos; con luces y linternas de colores; con nuestro propio equipaje, con nuestras verrugas, nuestras escobas, nuestro olfato, nuestras mañanas, nuestros maullidos, nuestros cantos desafinados, nuestras varitas o nuestras lupas mágicas… Ana nos está invitando a recorrer, con ella, en grupos o individualmente, nuevas aventuras como la que ahora comenzamos.

Juanjo (J). ¿Se trata de un libro para niños?

Ana (A) Sí, es un libro para niños. Es un cuento en el que se quiere fomentar la creatividad y la animación a la lectura. La literatura infantil es el primer paso para despertar un sentimiento positivo hacia el mundo de los libros. Creo que los cuentos son una herramienta didáctica y lúdica impresionante, por ello decidí escribir este pequeño libro, para los niños.

(J) ¿Dónde has buscado la inspiración?

(A) La inspiración han sido mis alumnos. Ellos han participado activamente en la creación del cuento. Cada uno de ellos ha inspirado un personaje, una situación… 

(J) ¿Prefieres la literatura o el dibujo?

(A) Es una pregunta difícil. Para mí la literatura y el dibujo van de la mano. No concibo un mundo sin estos dos elementos. Sinceramente no puedo elegir uno, es como si me dijeras: qué prefieres a mamá o a papá. Para mí, los dos son fundamentales.

Tanto con la literatura como con el arte, se puede expresar tanto… por ello, creo que es importante que la literatura y el arte estén presentes en la infancia.

(J) ¿Y el cine…? ¿Cómo imaginas tu libro llevado, por ejemplo, al cine?

(A) Sería un sueño que mi cuento se convirtiera en algo más que un libro. En realidad, no me imagino el cuento en cine, ahora mismo, pero nunca se sabe. Lo que sí puedo imaginar es mi cuento en teatro. En esas pequeñas obras de teatro de fin de curso en los colegios.

(J) ¿Qué tienen que ver los protagonistas del cuento contigo?

(A) Cada uno de los protagonistas tienen un poco de mí o de mis vivencias. Creo que es difícil no identificarte con ellos cuando escribes. Tanto Víctor como Victoria, tienen algo que me identifica con ellos, pero lo bonito del cuento, es que cada lector puede identificarse con uno o varios de los personajes.

(J) ¿Con cuál de los seis personajes (gigante, gato, mago, sirena, mago, bruja) te identificas más y por qué?

(A) Me identifico más con el gato. De pequeña tenía dificultades con las matemáticas y esa escena que aparece en el cuento, es un recuerdo de lo caótico que me resultaba realizar ciertas tareas de la asignatura.

Tengo que decir, que el mago aunque no me identifico directamente, si ha sido importante en el proceso del cuento. Tuve un niño en Primaria, que lo pasaba fatal con lengua y literatura, tenía dislexia. Fui su maestra y debido a lo que ese alumno me enseñó en mi carrera profesional, pude comenzar a inventar esta pequeña historia.

(J) ¿Con cuántos de esos seres te has encontrado a lo largo de tu vida?

(A) Me he encontrado con todos. Como decía anteriormente, en el caso del mago, me ha pasado igual con otros personajes.
No todos estos seres los asemejo a niños, sino que me he encontrado con adultos que han inspirado mucho esta historia a la hora de crear los personajes.

(J) ¿Tiene algo que ver tu libro con tu vocación de maestra?

(A) Tiene mucho que ver.

Mi vocación de maestra, llegó un poco tarde. De pequeña nunca dije que quisiera ser maestra, pero desde que comencé en esta profesión, sé que no quiero dedicarme a otra cosa.
Este cuento quiere ser una herramienta lúdico-didáctica en el aula. Una herramienta que tienda un puente entre el maestro y los alumnos para aprender juntos. Desde el principio fue pensado para transmitir emociones, valores, creatividad…todo ello es lo que pienso que se tendría que dar en el aula.

Entrevistra a Ana Pérez de Cámara González

(J) ¿Cuál sería la manera de acercarse al libro de un maestro/a?

(A) La manera que he pensado para que mis compañeros puedan utilizar este cuento en sus aulas, es que primero se identifiquen con la historia. Y después que puedan ver a sus alumnos como los personajes que se presentan. Una vez conseguido esto, el maestro podría aprovecharse de todas las posibilidades del cuento, por ejemplo fomentar el pensamiento creativo y el pensamiento crítico, ejes principales del cuento. Sin olvidar los valores que se quieren transmitir.

(J) ¿Cómo es tu manera de ver la enseñanza?

(A) Veo la enseñanza como un aprendizaje continuo. El papel del maestro es muy importante, ya que para mí, ser maestra es ser guía en el aprendizaje. Un guía del alumno que tiene muchos caminos que explorar. De ahí que en el cuento siempre esté el camino presente.

(J) ¿Qué consejo le darías a un aventurero que quisiera recorrer la aventura con Víctor y Victoria?

(A) Que disfrute. Que se adentre en la historia de lleno. Con esto quiero decir que el lector diseñe los personajes (ya que son siluetas e invitan a terminarlas). Me gustaría quitar el tabú de que los libros no se manipulan. Tenemos que hacer los libros nuestros, subrayarlos, anotar lo que más nos ha gustado… y en el caso del cuento: “Víctor y Victoria. La aventura de explorar”, para vivir y disfrutar de la lectura, tienen que manipular el libro en su totalidad.

(J) ¿Te ha quedado algo en el tintero?

(A) No, únicamente invitaros a vivir la aventura.