Noticias sobre Estudios Universitarios sobre Educación

Características de un buen profesor

Vivimos en el siglo XXI pero muchos de los profesores educamos de la misma forma que en el siglo anterior, sin atender a ciertas variables que debemos contemplar como son los índices de pobreza, el aumento de inmigración, el número de familias bajo los efectos del estrés, la influencia de los medios digitales, la pérdida de la capacidad de atención etc. Esto afecta a un alumnado que antes no iba a las escuelas porque no tenía medios para ir, pero que ahora tienen la obligación de asistir. Sin embargo, su deficiente base educacional les hace presentar baja productividad y por tanto malas perspectivas de empleo. En definitiva, es el origen de una nueva generación de personas desfavorecidas.

Caracteristicas personales positivas de un buen docente

Para abarcar las características positivas de un buen docente, proponemos situarnos en los orígenes de la Escuela Nueva. Es un movimiento que surge como una reacción hacia pedagogías que se denominaban "Escuela Tradicional”. Revisan de forma crítica los métodos existentes hasta la fecha para afrontar de una manera diferente la problemática escolar (Carreño, 2000). Los precursores, Rousseau y Tolstoi, promulgan la libertad como criterio para organizar la educación. Se apuesta por una pedagogía de “no intervención” y se sugiere una premisa tan sencilla como cualidad de un buen profesor: el maestro tiene que ser interesante para el alumno. En efecto, la diferencia entre el bostezo y la atención es el carácter profesionalizante de la asignatura y su grado de adecuación al contexto.

Cualidades Profesionales de un buen docente

Cualidades de un buen maestro de infantil

Para reforzar las cualidades de un buen maestro en educación infantil es necesario eliminar el “magistrocentrismo”. Hace referencia a situar al profesor como un modelo al que hay que obedecer. Sus enseñanzas se dirigen de forma unidireccional, imponiendo el contenido y ritmo en el que la “espontaneidad” está ausente y no se valora. El magistrocentrismo está hoy vigente en muchos de los maestros que actualmente ejercen como docentes. En efecto, colegios que utilizan metodologías muy de moda (por ejemplo trabajo por proyectos) y que podemos identificar con metodologías inductivas (se espera una actitud más activa del educando), no acaban siendo efectivas porque el profesor sigue mostrándose de forma unidireccional imponiendo sus contenidos.

Ser buen profesor

Cualidades de un buen maestro de primaria

Un buen maestro de educación primaria tiene que aplicar los principios de “escuela activa” y apostar por la observación, investigación, trabajando, construyendo, pensando y resolviendo situaciones problemáticas como la que se va a encontrar en su aula. Para ilustrar esta realidad, una alumna de nuestra Universidad, escribía en su trabajo de fin de grado en el Grado de Maestro de Educación Primaria “Pedimos que la educación sea creativa pero no dejamos a los niños que sean creativos. Nos enfadamos cuando nuestro alumno no es capaz de resolver un problema, pero no le dejamos que responda a una pregunta si no va a dar la respuesta que nosotros queremos”.

Cualidades de un buen maestro de secundaria

Dentro de las cualidades de un buen profesor de secundaria, tendría que estar además aquel que quizás pueda diseñar una propuesta de evaluación continua y calificar según una rúbrica que contenga ítems como participación, grado de actividad, nivel de resolución y valorar los errores pero siempre que haya riesgo. Ya Torrance sugería que debíamos introducir períodos de unidades didácticas no sometidas a examen, para de esta forma capacitar a nuestros alumnos a cometer errores, y obtener por su parte que se arriesgue (Torrance, 1977).

Cualidades de un buen maestro universitario

Dentro de las cualidades de un buen maestro universitario sugerimos valorar aquellos que resultan ser flexibles en sus unidades, los que disfrutan impartiendo su asignatura y la viven como si fuera única dentro del Grado. Aquellos profesores cercanos, que hablan con el alumno y consiguen lo mejor de ellos mismos. Los que interrogan con el objetivo de conocer, no de dogmatizar. Una última cualidad a tener en cuenta sería estar en alerta hacia los cambios sociales. La Sociedad de la información, la nueva era en la que vivimos, ha provocado cambios en las estructuras más importantes del sistema mundial y como no, la educación no pude permanecer estática: remodelación de contenidos educativos, alteraciones en el currículo, nuevas herramientas.

Bibliografía

  • Carbonell Sebarroja, J. (2015). Las pedagogías libres no directivas. Alternativas a la escolarización ordinaria. En J. Carbonell Sebarroja, Pedagogías del siglo XXI (págs. 93-104). Barcelona: Octaedro.
  • Carreño, M. (2000). El movimiento de la escuela nueva. En M. Carreño, Teorías e instituciones contemporáneas de educación (págs. 13-43). Carreño, Miryam.
  • Gros Salvat, B. (2001). 9. Burrhus Frederic Skinner y la tecnología en la enseñanza. En J. Trilla, El legado pedagógico del siglo XX para la escuela del siglo XXI (págs. 229-248). Barcelona: Graó.
  • Guilford, J. (1978). Creatividad y educación. Buenos Aires: Paidós.
  • Ibáñez, R. M. (1998). La creatividad : diagnóstico, evaluación e investigación. Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia.
  • Marina, J. A., & Marina, E. (2013). El Aprendizaje de la Creatividad. Barcelona: Ariel.
  • Torrance, E. P. (1977). Educación y capacidad creativa. Madrid: Marova.