Del 7 al 9 de noviembre se celebró en Madrid el XVII Congreso de Escuelas Católicas, bajo el lema «Ser, Estar, Educar… Con nombre propio», y donde se reunió a más de 2.000 educadores en un evento marcado por la reflexión, la inspiración y el compromiso. En representación del Centro Universitario Don Bosco has asistido las profesoras Elena Fernández y María Pacheco.

El congreso contó con ponentes como Víctor Amat, quien con humor y un enfoque «punk» desafió ideas sobre la frustración, animando a aceptar y gestionar las dificultades sin soluciones mágicas. Silvia Álava destacó la importancia de “estar” de forma consciente en la educación, promoviendo apoyo emocional y subrayando el cuidado de docentes para un entorno saludable. Toni Segarra habló de la comunicación estratégica, mientras que Margarita Álvarez resaltó la empatía y gratitud en el aula como motores de bienestar. Virginia Cagigal y Belén Blanco exploraron la colaboración familia-escuela y la misión transformadora de la educación católica.

XVII Congreso de Escuelas Católicas

Nando García, filósofo, teólogo y provincial de la Inspectoría Salesiana Santiago el Mayor , habló sobre el educador cristiano moderno, resaltando la necesidad de una “escuela con alma” que escuche y contemple profundamente. Criticó las “máscaras” como la inmediatez y el funcionalismo que limitan el aprendizaje y llamó a construir una educación sabia, un “hospital de campaña” para sanar males espirituales y un espacio de diálogo y encuentro. Subrayó la importancia de redescubrir el corazón del cristianismo, distinguiendo la fe genuina de la religiosidad, la esperanza real del simple optimismo y el amor auténtico de las emociones superficiales.

El lema de este año nos ha invitado a cada miembro de la comunidad educativa a ser auténticos en su vocación, a estar presentes de forma significativa en el crecimiento de cada alumno y a educar en coherencia con los valores de la educación católica. Este congreso ha reforzado el compromiso de cada participante de construir una educación transformadora que deje huella, siempre «con nombre propio».